Una historia excepcional
Más allá de la arquitectura, Plaza Santa Ana 7 conserva algo mucho más difícil de preservar: el carácter acumulado durante más de un siglo de historia.
Presencia recuperada
La nobleza de sus proporciones, la calidad de los materiales, la presencia de elementos artesanales y una elegancia serena que sigue percibiéndose en cada espacio convierten esta rehabilitación en algo más que una restauración.